• 09 Viernes, Octubre 2009

    Podemos salir de esta

    Tres marineros iban en un barco. Todo iba bien hasta que el viento dejó de soplar. El primer marinero, el pesimista, se empezó a lamentar: «Qué mala suerte, nunca llegaremos a puerto, no hay nada que hacer». Y, como la solución no dependía de él, se encerró en el camarote a protestar. El segundo marinero, el optimista, dijo: «No pasa nada, el viento va a volver a soplar, no hay de qué preocuparse». Y se tumbó en una hamaca a silbar porque, desde su punto de vista, la solución tampoco dependía de él.

    Al verlos, el tercer marinero pensó que no eran tan distintos. En realidad, ante la falta de viento, los dos habían reaccionado de la misma manera; habían decidido hacer exactamente lo mismo: nada. O, para ser más exactos, los dos se habían sentado a esperar, uno silbando y otro protestando, confiados en que sólo un cambio en las circunstancias externas les iba a solucionar sus problemas. Y mientras tanto, ¿qué decidió hacer el tercer marinero, el previsor? Pues decidió dejarse de discusiones sobre si el viento iba a volver o no, o sobre si era mejor esperar en cubierta o en un camarote, o sobre si era más inteligente protestar o silbar. Y, directamente, sacó los remos y se puso a remar.

    Cada uno se construye su propio futuro. Ésa es la única previsión, la única adivinanza de la que podemos estar seguros. El resto es especulación. Cuando era estudiante, tres amigos quedamos segundos en un concurso de disfraces. Fue divertido y, además, el premio consistió en una visita a una echadora de cartas. Bueno, la verdad, nunca nos habíamos planteado acudir a una pitonisa pero, como era un regalo… pues allí fuimos. Quién sabe, a lo mejor hasta resultaba interesante.

    Lo cierto es que nos encontramos con una mujer muy agradable, inteligente y, sobre todo, tremendamente intuitiva. Nos dijo más o menos lo que queríamos oír, nos fue sonsacando y analizando nuestras reacciones y, finalmente, nos sorprendió con cuatro trucos de buen oficio y algunos consejos interesantes. Salimos muy contentos y, yo por lo menos, entendí mejor, por qué algunas personas gastaban y siguen gastando tanto dinero en adivinadoras como ésta. No es exactamente porque les anticipen el porvenir o porque les solucionen sus problemas. No. Eso todo el mundo sabe que es imposible. Es más bien porque estas personas saben escuchar (cualidad muy poco extendida), saben entender (cualidad menos extendida todavía), saben dar esperanza y elevar la moral (cualidad en proceso de extinción) y, sobre todo, son capaces de aconsejar sin intentar imponer su opinión ni pretender quedar bien con todo el mundo (cualidad directamente inexistente). Y prueba de lo que digo es que, cuando le preguntamos a esta echadora de cartas; nosotros, estudiantes como éramos; si íbamos a aprobar los exámenes de junio, ella nos respondió con una afirmación que no admitía contestación y que era, sencillamente, perfecta: «si estudiáis, sí».

    Buenísimo: «si estudiáis, sí». Ahora nos suena chiste, a obviedad, a perogrullada. Y lo era. Pero en aquel momento nos pareció perfecto y, además, era exactamente lo que necesitábamos oír. En vez de discutir sobre si el viento iba a volver o no, o sobre si debíamos encerrarnos en el camarote o tumbarnos en cubierta a esperar, aquella mujer nos enseñó los remos y nos dijo: «Dejad de mirar al cielo y poneos a remar». No nos engañó. No nos decepcionó. Pero tampoco nos dio las preguntas de los exámenes (o directamente las respuestas, ya puestos…). Sencillamente, con mucha habilidad, nos animó a esforzarnos para que fuéramos nosotros mismos los que construyéramos nuestro porvenir.

    Nadie puede conocer el futuro. Nadie sabe cómo vamos a salir de esta crisis económica. Nadie tiene las respuestas. No hay una solución única. Pero, sea la que sea, mejor que nos pille avanzando en la dirección correcta, trabajando y remando. Como los surfistas.

    Los surfistas dependen de las olas y se dejan arrastrar por ellas. Sí. Pero no están a la deriva; no se limitan a esperar. Puede parecerlo cuando los vemos sentados en sus tablas mirando la mar. En realidad, están aprendiendo, calculando, conociendo. Y cuando quieren coger su ola, nunca la reciben sentados. Antes de que llegue se ponen en la posición correcta y dan unas brazadas. Sólo unas pocas, tres o cuatro. Pero suficientes para que toda la fuerza del mar se transforme en un impulso suave que aprovechan en beneficio propio. Ese es otro de los secretos de la economía y de la vida: empezar sabiendo dónde estamos, lo que vale y lo que cuesta cada cosa; seguir teniendo claro dónde queremos llegar a parar, qué necesidades podemos cubrir, qué bienes y qué servicios podemos ofrecer; y, sobre todo, una vez conocidos la fuerza del mar y de las olas, rematar la jugada avanzando en la dirección adecuada. Con esfuerzo.

    Y si hay viento, a vela; y, si no, remando

10 comentarios

  1. # Leo comenta el Octubre 11th, 2009 a las 19:34:

    Así es! NO hay una solución única pero si nos ponemos a trabajar saldremos antes de este follón.

  2. # Santiago Antognolli comenta el Octubre 12th, 2009 a las 15:54:

    Simplemente excelente. Lo voy a difundir a través del sitio. Merece ser leido.

  3. # Eva comenta el Octubre 14th, 2009 a las 12:44:

    Muy bueno! Felicidades :)

  4. # Carlos comenta el Octubre 15th, 2009 a las 11:29:

    He estado leyendo tus reflexiones sobre la situación actual y nuestra actitud sobre ella y, como comenta Santiago Antognolli, “simplemente excelente”.
    Creo que deberían difundir este tipo de pensamientos, sobre todo entre los empresarios, de verdad que lo necesitamos.
    También se lo haría llegar a los políticos, aunque eso, ya es otra cuestión, porque para ellos no hay crisis. No es que digan que no hay crisis (que también) sino que a ellos nunca les afectará.

    Saludos y gracias de otro empresario que siempre se ha sentido bien por el hecho de serlo.

  5. # Eva comenta el Octubre 21st, 2009 a las 3:36:

    Excelente reflexión y sobre todo, extraordinario el énfasis en las cualidades “en peligro de extinción”. Si estuviéramos pnedientes de éstas, las alternativas de solución se encontrarían sin dificultad. Espero que muchos empresarios y consultores, lean y asuman la parte que les corresponde. Por mi parte, lo difundiré entre ambos grupos.

  6. # Sergio Plechot comenta el Octubre 21st, 2009 a las 15:24:

    Muy buen paper para ayudar a la reflexión de temas que están alrededor nuestro y no solemos ver, tal como los peces no ven al agua.
    En Argentina las empresas familiares deberían ser de primerísima importancia, ya que las mismas son motores de solución de innumerables problemas, fuente de empleo y con ello la consecuencia de evitar la exclusión, la falta de recursos para alimentar, educar y darle el cuidado de salud que estos se merecen, para evitar que ese padre desesperado robe ante la alternativa del no saber qué hacer, y un montón de racionales que justifican su importancia.
    Hoy no lo son, primero porque sus cabezas, sus números uno, sus dueños tienen un poco la actitud de ambos marineros que creen de alguna medida que no hay nada que hacer, pero también se suma la falta de ética de creer que SU empresa y no LA empresa, debe solo depender de su sabiduría, de sus experiencias y de sus competencias, es decir no delega, no deja que le ayuden y muere en su LEY, es así es mucho más fácil y digno morir en su LEY, que morir dentro de la LEY. Una LEY distinta a la de él, una LEY que parte de los diez mandamientos y con ello, simplemente digo, pensar un poco en el prójimo y saber que al morir en mi LEY, estoy no solo muriendo, sino que estoy matando un mundo de oportunidades, que baya saber a cuantos podría haber salvado.
    Y con esta reflexión no hablo del entorno y de quienes hoy, lamentablemente, por responsabilidad de todos los argentinos que votamos, nos gobiernan, dejándonos sin seguridad jurídica y ahuyentando a quienes quieren venir a invertir.
    Voy a difundir en mi Blog esta reflexión, me parece, reitero muy buena. Muchas gracias y ha sido un gusto….

  7. # Inaciu Iglesias comenta el Octubre 24th, 2009 a las 14:05:

    Gracias a todos por cuestros comentarios tan amables. Y gracias los que os ofreceis a redifundirlos. A vuestra disposición
    Inaciu Iglesias

  8. # Jesús comenta el Noviembre 4th, 2009 a las 14:51:

    Me ha parecido extraordinario.
    Siendo como soy también de Oviedo me encantaría poder conocerte.
    Jesús Tuya

  9. # bueloformacion comenta el Noviembre 19th, 2009 a las 18:21:

    Una lectura interesante y una escritura muy coherente.
    Si todo el mundo lo viera tan claro, el cambio de situación se haría efectivo rapidamente.
    Lamentablemente es mas facil echarle la culpa a los demás, incluso aunque la tengan.

  10. # Manuel Armas comenta el Noviembre 25th, 2009 a las 6:34:

    Eso….Eso………Eso………… aqui esto desde las 4.00 h de la madrugada, remando , dia a dia, sin descanso, sin desfallecer, …… ¿ nos vemos en el puerto de destino ?

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