Archivo para Septiembre, 2009
  • 30 Miércoles, Septiembre 2009

    El recién llegado

    Sugerimos frecuentemente que la profesionalización de la Empresa Familiar  llega de manos de un profesional no familiar. Sin embargo ello implica en ocasiones concluir que los miembros de la Familia Empresaria son “no profesionales”. Así que, ¿por qué no diferenciar entre profesionales externos y profesionales familiares?.

    La aportación del profesional externo es valiosa. Puede aportar una distancia emocional y una visión objetiva que facilita la toma de decisiones. Su mirada es fresca y a la vez ingenua. Es una mirada sin lealtades exigibles ni expectativas desproporcionadas.

    Sin embargo, esta mirada objetiva, directa, fresca e ingenua puede pasar por alto ciertas necesidades emocionales, importantes para la Familia Empresaria.

    Los miembros de la familia están comprometidos en sus lazos de cuidado, amor y protección. Este compromiso lo combinan con una dedicación profesional que a veces dificulta la toma de decisiones. Sin embargo, como profesionales familiares que son, no se rinden y siguen adelante.

    Esta dedicación profesional con tanto aplomo y determinación debe ser reconocida y valorada por el profesional que llega desde fuera. Todos pueden conseguir mejores resultados si el profesional externo se acerca a la Empresa Familiar validando la dedicación de los profesionales familiares, su esfuerzo y sus resultados, al tiempo que se ofrece disponible para ayudar en lo que la Familia Empresaria necesite.