Archivo para Septiembre, 2010
  • 29 Miércoles, Septiembre 2010

    Al servicio del cambio

    Tal y como venimos asegurando en este blog, la incorporación de un profesional no familiar al equipo familiar supone un cambio para el equipo de profesionales familiares.

    cambiosAhora bien, ¿son todos los cambios iguales? y aún más ¿todas las categorías de profesionales no familiares pueden provocar los mismos cambios en la organización?.

    La Escuela de Palo Alto, como muchos ya sabéis, distingue dos tipos de cambio: el cambio 1 y el cambio 2. Por cambio 1 entenderíamos cambiar la intensidad de algo que ya se está haciendo, es decir, aplicar “más de lo mismo” (o menos de lo mismo). Por otro lado, el cambio 2 supondría “hacer algo diferente” a lo que ya se viene haciendo.

    Digamos, por ejemplo, una empresa que asiste a un estancamiento de las ventas puede optar por cambios 1 (ej: contratar más comerciales) o por cambios 2 (ej: cambiar estrategia de ventas). Visto de esta manera, un cambio 1 no provocaría necesariamente cambios en el resto de la organización, mientras que un cambio 2 sí podría provocar cambios en otras estructuras organizativas de la misma empresa.

    Hablando ahora de la contratación de no familiares en empresas familiares:

    Cuando la familia propietaria contrata a un directivo experto y le encarga la tarea de realizar un cambio cultural, ¿le están pidiendo un cambio 1 o un cambio 2?

    Cuando la familia propietaria contrata a un consultor para que les ayude a estructurar una relación sostenible entre familia y empresa, ¿le están pidiendo un cambio 1 ó 2?

    Cuando la familia propietaria “ficha” a un consejero independiente para que le ayude a formalizar su consejo de administración, ¿le están pidiendo un cambio 1 ó un cambio 2?

    ¿Está el profesional no familiar entendiendo el mismo cambio que la familia demanda realizar?. Puede que todos hablen de cambio, pero también puede que cada uno lo esté definiendo internamente a su manera.

    Quizá debido a estas diferentes perspectivas sobre el cambio es por lo que necesitemos, familiares propietarios y profesionales no familiares, aclarar bien los conceptos del cambio demandado, a fin de asegurar el buen entendimiento entre las personas.

    Algunas veces se les pide a los directivos no familiares cambios que no les corresponde a ellos desde su posición de asalariados iniciarlos. De ahí una multitud de malos entendidos entre directivos familiares y no familiares.

    Por otro lado, también se puede considerar como fuente de malos entendidos, algunas alianzas (a veces no explícitas), que en ocasiones se demandan a los consejeros independientes y a los consultores de empresa familiar, lo que les impide ejercer de forma auténtica su labor al servicio del “cambio” (entendiéndolo como cambio 2 ¡claro!).

    Como familia propietaria, ¿podríais llegar a un compromiso claro con un “cambio 2”?… Ello implicará el compromiso de los líderes familiares en su propio cambio…

    ¿Hasta dónde estarías dispuesto a implicarte en tu propio “cambio”?