Archivo para Abril, 2010
  • Según el informe de Knight Frank y Citi Private Bank, The Wealth Report 2010, cuyo pdf podéis descargar aquí, el número de patrimonios con un mínimo de 745.000’-€ (o 1.000.000’-$) en líquido para invertir en España se redujo un 18%, desde casi ciento veinte mil “millonarios” en 2008 hasta los menos de cien mil en 2009. Los motivos son mayoritariamente las pérdidas empresariales y sobre todo las minusvalías sufridas por dicho efectivo disponible en los mercados de renta variable. La depreciación de los activos inmobiliarios, en general no debería haber afectado a la disponibilidad de efectivo para invertir (concepto que utiliza el mencionado estudio), a pesar de que obviamente influye en el cómputo global patrimonial.

    Pero excusas aparte, del mismo modo que una óptima gestión corporativa minimiza la afectación de la crisis en la evolución de la empresa, la correcta progresión patrimonial en el tiempo no debería estar tan fatalmente influenciada por el devenir, a veces caprichoso y otras cruel, de las bolsas. Porque las Familias empresarias disponen de las herramientas necesarias para tratar de optimizar la gestión de sus empresas, de modo que los efectos de las crisis no sólo se minimicen sino que en algunos casos incluso se aprovechen para una mayor y mejor consolidación de la empresa. Pero ¿cómo pueden estas Familias conseguir optimizar también la gestión de su efectivo?

    Esa es sin duda la pregunta del millón para la mayoría de Familias empresarias, ya que en muchos casos no disponen de recursos humanos suficientemente preparados y/o de confianza que velen por los intereses financieros de sus patrimonios. Y en épocas de bonanza financiera, cuando el más tonto obtiene resultados de dos dígitos en bolsa, parece que la parte financiera del patrimonio está a buen recaudo en cualquier banca privada o en manos del asesor financiero fichado ad hoc en la propia oficina familiar o family office. Pero en la mayoría de casos se trata sólo de un espejismo que se desvanece trágicamente en cuanto las bolsas mundiales sufren el estallido de la burbuja del momento. Es precisamente en esos tiempos de crisis cuando el patrimonio necesita una mayor solidez financiera debido a la caída de los resultados de la empresa familiar, que se agravan con la depreciación de los activos inmobiliario. Justo cuando los activos financieros deben sacar las castañas del fuego al patrimonio familiar, es cuando la gestión mediocre del efectivo revela, para sorpresa de casi todos, que se había confiado en quien no se debía.

    Ante esta constante en el mundo de las familias empresarias, muchas deciden minimizar su proporción de efectivo sistemáticamente, renunciando así al correcto equilibrio de su patrimonio. Muchas Familias potencian desmesuradamente la reinversión empresarial más allá de lo prudente, pero también se incrementa en exceso la inversión inmobiliaria ante la incerteza que supone que un tercero invierta y gestione su dinero en efectivo. Esta sobredimensión de la inversión inmobiliaria ha funcionado en España y en otros países durante muchos años, especialmente en la última década. ¿Quién iba a creer que el ladrillo podía caer cual vulgar inversión financiera? Pues sí, algunos advertimos ya antes de verano de 2007 que se debía que tomar el último tren para convertir inmuebles en liquidez. Porque la inversión inmobiliaria, además dispone de un margen de maniobra mucho menos ágil que el de las inversiones financieras juiciosas.

    Para aquellos incrédulos y escarmentados por gestores (vendedores) de banca privada y demás mediocridades, veamos lo sucedido en renta variable en los últimos 30 meses. En Octubre 2007 los mercados de renta variable hicieron sus máximos y en Marzo de 2009 la bolsa llegó al infierno. A partir de entonces y hasta hoy, la recuperación o evolución de cada cual depende muchísimo del nivel de brillantez o mediocridad de quienes hayan gestionado su patrimonio. Tan sólo unos datos empíricos:

    Si nos fijamos en el IBEX veremos que arrancó en 15.823 puntos en Octubre 2007, cayó hasta 6.936 en marzo 2009 y ha recuperado hasta los 11.067 de la actualidad. O sea -56,17% y +59,56% con una pérdida actual respecto a máximos de 2007 del -30,06%. Recordemos que la inmensa mayoría de fondos de inversión de bolsa española lo han hecho muchísimo peor.
    Si hacemos los mismos cálculos con EUROSTOXX 50, partimos de 4.476 en Octubre 2007, una caída hasta 1.969 en Marzo 2009 y una recuperación hasta los 2.978 actuales. Es decir un -56,01% y +51,24% con una pérdida actual respecto a máximos de 2007 del -33,47%.
    En cuanto al Dow Jones (DJI), estaba en 14.093 en Octubre 2007, cayó hasta 6.626 en Marzo 2009 y ahora en 10.927 puntos. Por lo tanto tenemos un -52,98% con una recuperación del +64,91% y una minusvalía hasta la actualidad del -22,47%.

    Veamos ahora lo sucedido con verdaderas perlas, algunos fondos de inversión muy conocidos con históricos muy consistenetes y superiores a 10 o incluso 20 años:
    Bestifond: -57%, +93,96% y con una pérdida desde máximos de 2007 hasta la actualidad sólo del -16,55%
    Bestinver Internacional: -59,54%, +113,84% y con una pérdida desde máximos de 2007 hasta ahora de -13,48%
    Carmignac Investissement: -32,15%, +48,55% y con una ganancia desde máximos de 2007 hasta ahora de +0,78%
    Fairholme: -52,81%, +110,54% y con una pérdida desde máximos de 2007 hasta hoy de -0,65%
    Veamos cómo incluso habiendo invertido todo nuestro efectivo en el peor momento de las últimas décadas (máximos de 2007), tan sólo 30 meses después estaríamos ya en positivo con una correcta gestión financiera, mientras la mayoría de mortales se hunden en el fango de los fondos de inversión (la mayoría de ellos bancarios) que ni siquiera superan los índices o sus benchmarks.

    Recordemos también que en este período de crack es cuando los fondos que buscan Valor (Value) se comportan peor, ya que el pánico arrastra consigo los precios de empresas caras y valiosas indiscriminadamente. Pero si hiciéramos los mismos cálculos para periodos de estabilidad y/o para períodos más largos (¡recordemos que estas diferencias corresponden tan sólo a 30 meses!), veríamos cómo las diferencias se hacen aún muchísimo mayores.

    Volvamos al inicio de la primera parte de este artículo. La reducción en el número de millonarios con efectivo disponible, habría sido sin duda muchísimo menor con una correcta gestión de ese efectivo. Y la progresión del mismo en épocas de bonanza también habría sido muchísimo mejor potenciando así nuestros activos financieros, tan necesarios cuando la empresa familiar y los activos inmobiliarios sufren los envites de la crisis económica y la burbuja inmobiliaria.

    El abuso en la inversión inmobiliaria (o el desequilibrio en los activos patrimoniales en general), la no optimización ágil de la gestión empresarial en los ciclos económicos, y sobre todo la gestión mediocre (en manos propias o de terceros) de los activos financieros, convierten nuestro patrimonio en una veleta a merced de los vientos que soplen en cada escenario, o un acordeón que crece y decrece según el escenario en que nos toca vivir. La correcta progresión de un patrimonio en el tiempo no debe sufrir afectaciones ni desequilibrios que pongan en peligro dicho crecimiento sostenido y equilibrado a lo largo de las generaciones. Y para ello, el aprecio y la buena gestión y progresión de los activos financieros, son clave.

    En definitiva, queremos abrir los ojos de aquellas Familias que minimizan sus activos financieros porque ignoran que, en el mar de mediocridad de los fondos de inversión, existen brillantes gestores que están muy por encima de los demás. Haberlos haylos. Y no debemos renunciar a las bondades fiscales de los fondos de inversión, sino a la manipulación comercial que nos perpetra la banca y demás comisionistas. Como en la historia del mecánico que cobra su factura por arreglar de un sólo martillazo un motor, hay que saber el punto exacto donde dar el martillazo. Simple pero a la vez difícil y al alcance de sólo unos pocos bien informados y/o asesorados, ya que el conocimiento exhaustivo de la labor de cada gestor, junto con las estadísticas, cantan: Hay muchísimo más dinero en fondos mediocres que en manos de brillantes gestores. Mejor para algunos… ¿no os parece?

    Sólo un patrimonio correctamente equilibrado y gestionado perdurará en el tiempo y superará los desiertos en los que Darwin será implacable.
    “Un hombre sólo puede equivocarse, pero la multitud siempre se equivoca”
    Sören Kierkegaard
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