Convivencia entre Generaciones

General 20 Febrero 2016

Las relaciones entre tíos y sobrinos en la empresa familiar

Business people sitting at meeting and working on laptop.

Es cierto que cuando un sobrino considera que puede tratar a su tío como si fuera su hermano, se produce una catarsis mayúscula en toda la familia. Pero si resulta que además comparten la propiedad y la gestión de la empresa familiar esta en peligro, además de la relación, la supervivencia y continuidad de la empresa familiar.

Esta situación se suele repetir con bastante frecuencia. La mayoría de incidentes se producen por roces dentro del ámbito de los departamentos. Por ejemplo, cuando un sobrino se atreve a cambiar o a veces proponer algún cambio en el departamento dirigido por su tío. En otras ocasiones cuando la comparación entre los sobrinos, en la búsqueda del nuevo líder, provoca que sea difícil aceptar por los padres el resultado de la elección. Esto sin incluir la opinión de las madres. Cuando es así, el tema se complica mucho más.

Por lo tanto ante esta situación que podemos hacer para lograr evitar el conflicto y trabajar en pro de un objetivo común. Sinceramente, es muy difícil pero no imposible. Establezcamos ejemplos; una primera situación sin conflicto, pero con expectativas de un cambio generacional próximo. En este caso el problema será determinar en primer lugar el modelo de liderazgo y en segundo el modelo de control entre la propiedad (gobierno y control) y la gestión. Para ello será fundamental iniciar un proceso desde la familia, donde intervengan la mayoría de los miembros-estén o no estén en la empresa- por el cual bajo un modelo de comunicación ordenado, proceder a enfocar las distintas expectativas de las generaciones entrantes y salientes. Asimismo, buscar el apoyo externo que facilite la valoración del nuevo líder y fomentar la comunicación de la generación saliente. Mi experiencia me dice que cuando hablo con las generaciones por separado, los acuerdos son más fáciles de alcanzar. Ello se debe a cuestiones tan simples como la lealtad. La lealtad de los hijos a los padres. “Es más fácil aceptar algo delante de mi primo, cuando mi padre no esta delante...” así me respondía el miembro de una familia empresaria sometido a un proceso de este tipo. Afortunadamente no todo los casos son iguales.

Una segunda situación, esta vez con conflicto, es decir una disputa abierta por el control de la empresa familiar, tiene sus diferencias en función de donde este el problema. Si el conflicto esta en la generación saliente, el problema puede enfocarse bajo la óptica de la profesionalización y jubilación anticipada de los mayores. Dar la mayor formalidad a cualquiera de las actuaciones con el objetivo de atajar el clima ascendente del conflicto. No obstante, si el conflicto esta en la generación entrante, mi experiencia me dice es difícil conseguir reconducir la situación. Es muy posible que este conflicto sea la afloración de una relación difícil de la generación saliente. En estos casos, a veces, lo mejor es buscar una separación ordenada.

La opción más adecuada para afrontar un proceso de cambio generacional de segunda a tercera generación pasa por formular un Plan Estratégico Familiar donde ambas generaciones sean capaces de tener una misión y visión común que supere sus expectativas personales. De este tema hablaremos otro día.