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Empresas y empresarios
La historia se quita el maquillaje
L’Oréal, la empresa líder mundial en la fabricación de cosméticos, está inmersa en un escándalo político que llega hasta las máximas instancias del Gobierno francés. Pero no es la primera vez que la brillante trayectoria de la empresa fundada en 1907 por Eugène Schueller se ve implicada en intrígas políticas

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La guerra que enfrenta a la única heredera del imperio L'Oréal, Liliane Bettencourt, de 87 años, con su hija Françoise por el control de la fortuna familiar ha acabado salpicando al ministro de trabajo francés, Eric Woerth. Unas controvertidas grabaciones piratas hechas por el ex mayordomo de la anciana multimillonaria, con conversaciones entre esta y algunos de sus más cercanos colaboradores, implican aparentemente al ministro en la contratación en el 2007 de su esposa, Florence, como encargada de gestionar los activos de Liliane Bettencourt. El asunto quizá no hubiera levantado tanta polémica si entre el 2007 y marzo de este año Eric Woerth no fuera responsable de Hacienda gala y el contenido de las grabaciones no diera a entender que Bettencourt defraudó al fisco.
Una gran historia empresarial llena de sombras
Liliane Henriette Charlotte Schueller, y el grupo Nestlé son los principales accionistas de L’Oreal, Ella es la hija única de Eugène Schueller y viuda de André Bettencourt, quien fue ministro del general de Gaulle y Georges Pompidou, tras haber sido colaborador durante la Ocupación nazi. Su carrera política lo llevó varias veces a ocupar puestos en el parlamento y el gobierno franceses, lo cual le permitió retomar sus anteriores actividades al convertirse en secretario de Estado para la Información (1954-55), puesto creado en 1948 por Francois Mitterrand, su amigo inseparable, y desde el cual ambos conformaron la prensa francesa contemporánea. Incluso estudiaba la posibilidad de que fuera nombrado primer ministro pero finalmente ante el temor a revivir los fantasmas del pasado se abstiene de hacerlo.
Durante la ocupación nazi el nombre del fundador de L’Oreal quedó manchado por una supuesta vinculación de Eugène Schueller con ‘La Cagoule’, un grupo de ultra derecha, activo en los años 30, cuyos miembros, tras la ocupación se regocijan por la victoria del fascismo y colaboran activamente con la ocupación nazi. Tras la segunda Guerra Mundial, gracias al testimonio favorable de André Bettencourt y de Francois Mitterrand, Eugene Schueller sale absuelto de las acusaciones, y André Bettencourt se une a la dirección del grupo.
El final abierto
Eric Woerth ha negado haber tenido conocimiento alguno de las supuestas irregularidades fiscales y haber promovido la contratación de su esposa y ha acusado a quienes han difundido el contenido de las grabaciones de intentar desestabilizarlo justo en el momento en que se discuten en el país la reformas de las pensiones
Paralelamente, la heredera del imperio L'Oréal, ha anunciado su intención de regularizar su situación con Hacienda. Y en un comunicado ha admitido implícitamente el fraude y ha confirmado su intención de “proceder a la regularización del conjunto de haberes familiares que están todavía hoy en el extranjero”. Según las grabaciones, se trata de 75 millones de euros depositados en dos cuentas bancarias en Suiza y la propiedad no declarada de una isla en el archipiélago de las Seychelles.
Mientras tanto sigue abierto el conflicto familiar que enfrenta a Liliane Bettencourt y su hija Françoise, quien acusa al fotógrafo François-Marie Banier de haber aprovechado el “estado de debilidad” de su madre para sacarle regalos por valor de 1.000 millones de euros.
Actualmente el valor estimado del gigante L’Oréal se eleva a 43 600 millones de dólares. La familia Bettencourt posee 11 990 millones; Nestlé posee 11 500 y los 20 110 millones restantes se mantienen flotando en la bolsa. Y la fortuna personal de Liliane Bettencourt, esta estimada en 17 200 millones de euros, lo cual la convierte en una de las personas más ricas de Francia.
L'Oreál está presente en 150 países y su plantilla asciende a 50.000 trabajadores en todo el mundo.Se inició en España en 1932, donde cuenta con más de 2.300 empleados y tres fábricas. Entre sus marcas, todas ellas internacionales, figuran: L’Oréal Paris, L’Oréal Professionnel, Lancôme, Maybelline, Garnier, Vichy, Ralph Lauren, Giorgio Armani, Biotherm, Redken, Helena Rubinstein, Cacharel, La Roche-Posay, Khiel’s, Softeen-Carson, Matrix y la japonesa Shu Uemura.

