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De la redacción - 11/12/06

Soler innova y fabrica en China

Ramón Soler S.A. convierte su producto en "gadget" tecnológico y fabrica artículos económicos en China.

  • Los Soler empezaron a fabricar grifos hace 116 años. En 1890, fecha del primer catálogo de producto con el sello de esta saga industrial, suministraban a la élite, a los burgueses con baño en casa. Hoy fabrican para todos los públicos, desde los más obsesionados con el diseño y la tecnología --grifos que regulan con electrónica tanto el caudal como la temperatura-- hasta los más conformistas, grandes consumidores de la más económica línea Royal Sanit, producida en la planta en Shanghai.

    La factoría china se estrenó hace un par de años, cuando arreciaba la invasión en Europa de grifos made in Asia "de dudosa calidad", según la expresión de Jordi Soler (en la foto), responsable comercial y de márketing de Industrias Ramón Soler S.A. y biznieto del fundador. La fábrica, con una capacidad productiva de 600.000 unidades al año, da respuesta a unos tiempos de globalización.

    Sin embargo, la fama de la compañía viene más bien por los grifos de media y alta gama, concebidos a fuerza de mucha I+D (investigación y desarrollo). "Tenemos 133 patentes y gastamos cerca del 1% de la facturación en ese capítulo, un porcentaje muy alto en el sector". Ha sido gracias a esa apuesta que han puesto una pica en el Flandes del gremio de los griferos, el mercado más exigente del mundo: EEUU. Allí comercializan, en solo unas 50 tiendas, sus mejores productos. "Ya obtenemos en el extranjero el 40% de las ventas, de 32 millones de euros en el 2005".

    En el último siglo y pico, la dinastía de los Soler no siempre ha estado fabricando grifos. Durante varias décadas, y hasta mediados los 60, dejaron a un lado ese producto para fabricar piezas para electrodomésticos y motocicletas (durante la guerra civil, el objeto social fue la producción de piezas para bombas). "Fue nuestro padre quién decidió que hacía falta dotarse de un producto propio y con marca, para evitar las penurias que atravesaba entonces el negocio, y recuperó la tradición grifera de la familia". Ramón Soler se ponía al volante de su Seat 600 y, con un espíritu emprendedor similar al de su abuelo, viajaba a Italia a buscar oportunidades de negocio.

    La compañía es el segundo fabricante de capital autóctono, por detrás de Roca. Fabrica al año un millón y medio de piezas. Además de la factoría en China, tiene centros productivos en Sant Joan Despí, Esparraguera (Barcelona) y Teruel.

    Con información de El Periódico

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