El pasado 1 de marzo, la Cámara de Comercio de Barcelona, en colaboración con el Instituto de la Empresa Familiar (IEF) y la Asociación Catalana de la Empresa Familiar (ASCEF), organizó la jornada "Relaciones Personales en las Empresas Familiares".
Esta jornada tuvo lugar en el Círculo Ecuestre de Barcelona y fue inaugurada por parte de Xavier Carbonell, director general de la Cámara de Comercio de Barcelona, Fernando Casado, director del IEF y Antonio Gallardo, Presidente de la ASCEF.
En la inauguración de la jornada, Xavier Carbonell destacó la importancia de las empresas familiares para el conjunto de la economía española y ratificó la intención de la Cámara de Comercio de fomentar los programas que aseguren la continuidad de este colectivo. El director general de la Cámara destacó el gran éxito que tuvo el Programa de Autodiagnóstico de la Sucesión en la Empresa Familiar, que fue reconocido por el Consejo Superior de Cámaras de España como el proyecto más innovador dentro del ámbito de las cámaras españolas. En este sentido, anunció nuevos proyectos de colaboración con IEF y las Universidades para ayudar a los miembros de firmas familiares.
Por parte del IEF, Fernando Casado destacó las buenas relaciones entre las dos instituciones, concluyendo que en los últimos doce o trece años se ha hecho mucho para ayudar en la gestión de las empresas familiares. Y añadió que "ha llegado el momento de ayudar en la gestión de la familia. Porque es muy importante tener a la gente integrada y motivada, que conozca los proyectos de la empresa y las relaciones en la familia". A continuación, subrayó la importancia que tiene entender cómo se instrumentan las relaciones familiares y cuáles son los principales problemas dentro de la empresa y del consejo de la familia. "Todas las relaciones son importantes para poder profundizar en qué medida influyen estos órganos de gobierno", dijo Casado y destacó la aprobación del protocolo por parte del gobierno porque según destacó "es la primera vez que un texto legal reconoce la existencia y figura especifica del consejo de familia".
Finalmente, hizo referencia a las preocupaciones que a menudo se relacionan con las perspectivas de la continuidad de la Familia Empresaria: "Es cierto que solamente el 15% de las empresas llegan a la tercera generación de sucesores", dijo el dirigente de IEF. "Pero, también hay que tener en cuenta que entre dos generaciones trascurren aproximadamente treinta años. O sea unos sesenta años entre dos generaciones. Esto es muy parecido al resto de las empresas. Hay que tener en cuenta que hoy en día no hay muchas empresas que tienen más de 60 años".
Por parte de la Asociación Catalana de la Empresa Familiar, su presidente Antonio Gallardo, destacó que "90% de las empresas que van mal es por los temas familiares. Sobre todo en el paso de una generación a otra. Por esto es vital que las familias sean unidas y se entiendan y que los padres sepan "vender" a sus hijos la importancia de la compañía". Y comentando la importancia del tema de la jornada afirmó que "la interrelación es un tema que no se acaba nunca".
Seguido de estas palabras Antonio Gallardo presentó los conferenciantes, al profesor Gonzalo Jiménez director del centro de las Empresas Familiares de la Universidad Adolfo Ibáñez y profesor titular Cátedra Albert von Appen de Estrategia, Gobierno Corporativo y Empresas Familiares de la Universidad Adolfo Ibáñez, y su asistente profesora Carolina Pérez Iñigo, de la Cátedra Albert von Appen y subdirectora del centro de las Empresas Familiares de la Universidad Adolfo Ibáñez (Chile).
Los ponentes presentaron el estudio titulado "Dimensiones Estratégicas de la Creación de Valor Transgeneracional". Y antes de empezar el profesor Jiménez destacó la importancia de las relaciones familiares porque, según afirmó, "en el futuro se hablará cada vez más de familias empresarias que las empresas familiares". Sobre la situación que vive la familia empresaria en Chile en comparación con España dijo que la situación es bien distinta porque, a diferencia de España, en Chile el Estado no ayuda ni interviene en los asuntos del negocio, por lo que la empresa privada está dejada a luchar por sus propias fuerzas en un entorno muy competitivo.
A continuación abrió la presentación subrayando el marco de la familia como espacio vital para la empresa familiar y añadió que "Creación de valor es el desafío de cada empresa. Es ser capaz de proyectarse y así implicar las personas en la empresa".
Creación de Valor Transgeneracional
El trabajo titulado "Dimensiones estratégicas de la Creación de Valor Transgeneracional" consiste en seis dimensiones estratégicas y para conseguir la creación del valor transgeneracional y buenas relaciones dentro de la familia cada una de ellas ha de responder a una pregunta:
1. Dimensión desempeño: ¿quiere proyectar y mantener en el tiempo la capacidad de crear valor de su empresa familiar
2. Dimensión Visión: ¿Cuenta con una visión inspiradora para proyectarse competitivamente en sus mercados futuros?
3. Dimensión Estrategia: ¿entendemos las ventajas y desventajas de ser parte de una empresa familiar? Familiness-conjunto de recursos con el que cuenta una empresa familiar, debido a la interacción y a las sinergias entre la familia, sus integrantes y la compañía.
4. Dimensión Gobierno: ¿Contamos con estructuras y órganos para crecer y realizar estratégicos? Aquí destaca que los accionistas están siempre presentes mientras directores pueden ser externos.
5. Dimensión Liderazgo: ¿Contamos con un liderazgo sistemático que desarrolle el equipo familiar requerido para el futuro?
6. Dimensión Relaciones: ¿tenemos el capital relacional para sostener nuestros emprendimientos de manera transgeneracional?
Las primeras cuatro dimensiones generacionales apuntan a la creación de valor transgeneracional. Pero las dimensiones más destacadas son la dimensión de liderazgo y la dimensión relacional. Ellas hablan sobre como interactuar y agregar el valor en las relaciones interpersonales.
Según el profesor Jiménez dentro del marco transgeneracional en el primer lugar esta el espíritu emprendedor y en el segundo lugar está el rol de la Familia Empresaria como familia transgeneracional, como dueño de efectivos, el grupo que es capaz de organizar sus activos comunes y crear valor a lo largo de las generaciones. Pero el profesor también apunta que este rol "hace entender la empresa como conjunto de activos humanos, como parte fundamental de ello y también como el vehículo para la creación de valor en el momento determinado".
Por esto afirma que es muy importante distinguir entre el sujeto y el objeto. En el caso de las Empresas Familiares el sujeto es la familia y el objeto es la empresa. "Los negocios, los activos y el equipo ejecutivo naturalmente puede variar en el tiempo pero la familia es lo que permanece" sostiene el catedrático y añade "Nuestro desafío e interés es tratar de cargar el "chip" de la EF para situarse en el espacio, cultivar el espacio en forma deliberada. Es decir mantenerse permanentemente en la búsqueda de la riqueza".
Una de las claves para el buen rendimiento de la empresa es la profesionalización. Pero, tal como afirma el profesor no hay que profesionalizar solamente la empresa sino también el propio rol del accionista. "La profesionalización de la empresa familiar es cuando se potencia la sinergia entre la familia y los externos", dijo el profesor. Durante el transcurso de la jornada se hizo el énfasis en la sinergia como un elemento muy importante para el desarrollo de la familia. Tanto sus aspectos positivos como negativos se valoran y por ello las relaciones familiares se tienen que ver "como un sistema que se potencia en si. Que es sinérgico. Y donde cada elemento potencia el anterior", sostuvo.
Un buen ejemplo del interés por el tema que demostraron los empresarios familiares presentes en la jornada, fue su aportación de los principales valores positivos y negativos que tienen sus empresas. Según el profesor Jiménez los valores positivos son lo que diferencia una familia de la otra. Y entre los valores positivos que nombraron los empresarios familiares se destacaron: reputación, unidad, valores compartidos, clara visión del proyecto empresarial, red de conocidos y contactos, renunciar a rentas a corto plazo por proyectos a largo plazo y experiencias complementarias.
A la hora de nombrar los valores negativos destacaron: diferencia de intereses en la familia, celos, dificultad en el traspaso generacional, política salarial más familiar que profesional, y que los empresarios familiares suelen ser más patrimonialistas que empresarios. La jornada sirvió para entender que las familias transgeneracionales crean fuentes de riqueza y transfieren la mentalidad emprendedora. Por esto "A la hora de crear el valor transgeneracional es importante manejar bien el continuo de ventajas y desventajas", concluyó profesor Jiménez.
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