Protocolo familiar

El Protocolo Familiar; un proceso no estandarizable.

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El Protocolo Familiar es un proceso que vive la Familia Empresaria para ordenar su Empresa Familiar y que pretende llegar a  un acuerdo sobre cuáles son las normas que regirán el cambio generacional.

¿Cómo se hace el Protocolo Familiar? Existe muy poco  publicado que diga claramente cómo se tiene que hacer, dado que más allá de un documento es un proceso  no  estandarizable.

Desde mi punto de vista, un Protocolo Familiar debe tener dos grandes fases. Una fase, que podríamos llamar “Estratégica”, en la que se define primero la diagnosis, es decir, qué le pasa a esta familia; en segundo lugar se determina cómo esa familia puede ejecutar los cambios necesarios, es el llamado “Plan Estratégico Familiar” y por último se define el “Escenario de Continuidad”,es decir, cómo vamos a seguir, qué papel va a tener cada miembro de la Familia, en qué estamos de acuerdo, cómo tomaremos las decisiones de gobierno etc ..

En la 2ª Fase definiremos qué normas y procedimientos vamos a acordar para acabar consolidando la Fase uno.

Ambas fases deben anclarse jurídicamente en un documento que es un pacto parasocial, el llamado “Protocolo Familiar” en su sentido más estricto, que en cada país tiene una actuación distinta y que acaba redondeando los acuerdos familiares y los vincula legalmente, para que digamos no exista una vocación rupturista por alguna parte de los miembros de la familia.

En cuanto al momento para llevarlo a cabo, yo recomiendo que se haga cuando la siguiente generación ya haya entrado en una etapa de madurez. Por ejemplo, cuando la siguiente generación esté por encima de los 30 años.

¿Quiénes deben participar en el Protocolo Familiar? Es necesario que participe toda la familia, por ejemplo, en el caso de 1ª a 2ª generación, los fundadores y sus hijos. Exclusivamente los fundadores y sus hijos, sin tener en cuenta la familia extensa o familia política. En los casos de 2ª a 3ª generación, de hermanos a primos, los que deben de participar son los hermanos más sus hijos, sobrinos, es decir, la 2ª y 3ª generación. Sigo en este caso sin incluir a las esposas/os de los hermanos ni a las esposas/os de los primos. Unicamente los familiares por consanguinidad.

Resumiendo, el Protocolo Familiar es un “proceso” más allá del documento que lo recoge que también incluye el posterior seguimiento de su cumplimiento.

Este es uno de los errores más importantes que cometen las Familias Empresarias; guardar el Protocolo en un cajón. El Protocolo no es un antídoto. El Protocolo debe cuidarse a través del “Consejo de Familia”, tutelando el cumplimiento del mismo. Yo digo que cuando se firma el documento del Protocolo es realmente cuando empieza la sucesión. Es cuando realmente nos tenemos que poner a  practicar lo que hemos aprendido durante todo el proceso.

Manuel Pavón
Autor del libro «El Protocolo Familiar: estructura y contenido»
publicado por la editorial Francis Lefrevre