Empresa familiar de primos

La empresa familiar de primos; ¿Cómo conseguir el traspaso de 2ª a 3ª generación?

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Cuando una empresa familiar se encuentra en la 3ª generación se habla de un consorcio de primos. En este estado generacional es recomendable disponer de una estructura organizativa de la propiedad, de canales de comunicación formales y fluídos entre los accionistas, de niveles de formación e información adecuados y de «reglas de juego» establecidas, conocidas y aceptadas por todos.

Una empresa familiar de primos ya ha conseguido pasar por un proceso de 1ª a 2ª generación, esto ya es un éxito. Ahora, a partir de la estrategia tomada por los hermanos debe plantearse cómo pasar a la 3ª generación.

Sólo un 3% de las empresas familiares consiguen en España hacer una adecuado traspaso de 2ª a 3er generación, es decir sobrevivir como tal.

Las estadísticas señalan que hay muy poca probabilidad de llegar a la 3ª generación. ¿Y esto por qué es así?. No es por razones de índole emocional, dado que la voluntad emocional de mantener la empresa en el seno de la familia existe.

Creemos que en la mayoría de los casos, las empresas de primos no consiguen mantenerse porque no saben adaptarse a esta nueva situación, en la que el número de miembros de la familia es mucho mayor que los hermanos y en la que se entrecruzan diferentes valores familiares fruto de las distintas ramas que existen derivadas de las familias de cada uno de los hermanos.

Evidentemente es más difícil vivir de la empresa familiar para los primos que para los hermanos. Dadas estas circunstancias, el proceso de traspaso de 2ª a 3ª generación es mucho más exigente que de 1ª a 2ª generación, requiere de  una mayor organización y sobre todo de mayor objetividad.

Mientras que el traspaso de  padres a hijos conlleva una conflictividad más emocional, en el caso del traspaso de  hermanos a primos,  los planteamientos deben ser mucho más objetivos y deben fundamentarse en:

  • ¿Cómo debe ser el gobierno de la empresa?
  • ¿Cuáles son las  expectativas financieras de la 3ª generación?
  • ¿Quién de los primos va a ser el líder de ese nuevo proyecto de 3ª generación?.

Por último, estos tres aspectos deben ir acompañados de la planificación  detallada de la salida de socios, es decir organizar el sistema por el cual aquellos miembros de la 3ª generación, aquellos primos que no quieran seguir, tengan un canal de salida del proyecto empresarial que les permita vender las acciones de la compañía de una forma ordenada y a un valor adecuado.

Creemos que, en el caso de las empresas de primos, la poda del árbol, es decir, la capacidad de aquel miembro de la 3ª generación que no quiera seguir pueda salir ordenadamente, da muchísima estabilidad al sistema y consecuentemente  viabilidad a que la empresa pueda seguir más allá de la 3ª generación.

Manuel Pavón
Consejero de empresa familiar
Director editorial de wwwlaempresafamiliar.com