“Si una ráfaga del viento ha podido tumbar el árbol, quiere decir que tenía las raíces en el arena”, reza un dicho chino. El árbol es sin duda uno de los símbolos más usados para asociar con las empresas familiares. Pero la mayoría de las veces la imagen usada solamente muestra el tronco y el cupo pero falta algo fundamental: las raíces. Sin unas raíces fuertes y sanas, el árbol no crece, no se sostiene y no da frutos. Es por ello que es tan importante cuidar los valores, la cultura y la identidad que hace que un grupo de personas compartan algo más que el ADN y acciones de una empresa. La conciencia de las raíces compartidas hace que

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