¿Es usted un accionista responsable?

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Más de 300 empresarios familiares de todo el mundo se han reunido en Bruselas para participar en una nueva edición de la Conferencia Mundial de Empresa Familiar que organiza Family Business Network (FBN).

Especial para laempresafamiliar.com / BRUSELAS – Un grupo de accionistas unidos, con una fuerte visión compartida y unos sólidos valores, es una de las mayores ventajas competitivas de una Empresa Familiar. Ese ha sido el mensaje que se han llevado a casa más de 300 empresarios familiares de todo el mundo que acaban de participar en la XVI Conferencia Mundial de Empresa Familiar que organiza FBN y que ha tenido lugar en Bruselas.

Bajo el lema «Propiedad responsable», empresarios, consultores, académicos y expertos venidos de los cinco continentes tuvieron la posibilidad de compartir experiencias y conocimientos de primera mano y claves para mejorar sus Empresas Familiares.

El encuentro contó con la participación de conocidos empresarios familiares europeos, entre los que destacan Mariano Puig, de Corporación Puig, Christoph Henkel, del conglomerado alemán homónimo, Hans- Jacob Bonnier, el británico Sir Anthony Cadbury o Ernest Antoine Seillière, miembro del grupo francés Wendel.

El mundo académico estuvo representando por sus princpales nombres, como Drew Mendoza, de Estados Unidos, Philip Haspeslagh, de INSEAD, Joachim Schwass, de IMD, Alberto Gimeno, de ESADE, y Joe Astrachan, de la Universidad Kennesaw, de Estados Unidos.

A través de una serie de ponencias, talleres prácticos y experiencias reales de empresarios familiares, se quiso insistir en la relación directa que existe entre los resultados de la empresa y la unión del grupo de accionistas familiares. Y es que cuanto más fuerte es la unión del grupo propietario, mejores son los resultados de la empresa. Y cuando mejores son dichos resultados, mayor es la confianza y el orgullo del grupo de propietarios, que estrechan sus lazos y su compromiso.

Los accionistas de la Empresa Familiar deben cumplir con una serie de valores y cualidades que garanticen su compromiso y favorezcan la continuidad.

De esta forma, un grupo de accionistas unido y potente es también una fuente de confianza para los grupos de interés de la Empresa Familiar: clientes, proveedores, empleados, bancos y administraciones publicas aprecian en mayor medida a las Empresas Familiares con un accionariado ejemplar, informado, formado y bien organizado. Por eso, cuanto antes se empiece a formar a accionistas responsables, más fácil será el camino hacia una empresa sólida y una familia unida.

En especial, los expertos destacan el papel de custodio que tienen los accionistas de una Empresa Familiar: no son los dueños, sino los «guardianes» de un legado que deben cuidar, incrementar y trasladar a sus descendientes, del mismo modo en que él o ella lo heredaron de sus antecesores.

Uno de los elementos claves de una propiedad responsable es la separación «real y entendida por todos- de los roles y responsabilidades de la propiedad y de la gestión. Son dos aspectos absolutamente diferentes, ambos importantes, y que deben tener responsables y órganos claramente diferenciados. Se trata, pues, de una solución clave para Empresas Familiares de una determinada complejidad que sirve para manejar «y en algunos casos, evitar- problemas futuros.

Nunca se insistirá suficiente en que la gestión debe estar en manos de los profesionales más preparados, con mayor experiencia y capacidad, aquellos que la empresa sea capaz de contratar gracias a su capacidad de atraer y retener talento. Siguiendo esta premisa, esto significa la incorporación tanto de talento familiar como externo, cuyo primer requisito será siempre la excelencia profesional.

Los propietarios responsables deben dejar trabajar al equipo gestor en el que han delegado la función ejecutiva y deben trasladarles la responsabilidad completa de las funciones que les han atribuido. Sólo así los gestores pueden, al final del ejercicio, responder por la labor ejercida y los resultados obtenidos.

Entre las cualidades y facultades que se esperan de un accionista responsable, destacan las siguientes:

– Tener unos valores sólidos así como una visión compartida y un sentido de pertenencia a un gran proyecto.
– Comprender cómo funciona el proceso para definir la estrategia de la empresa y estar familiarizado con la lógica del pensamiento estratégico.
– Conocer a fondo la organización de la empresa, especialmente las funciones de la propiedad (de la Junta General de Accionistas y del Consejo de Administración) y las de los responsables de la gestión.
– Conocer y aceptar los derechos y obligaciones propios del accionista según la ley y según la cultura familiar.
– Tener un conocimiento amplio y actualizado del mercado, de los productos y de la actividad de la propia empresa.
– Comprender lo que significa el gobierno corporativo, sus funciones, el funcionamiento de los órganos establecidos para el ejercicio de las mismas, así como las características propias de las prácticas de buen gobierno habituales.
– Tener un conocimiento profundo de la cultura y los valores familiares, los órganos y foros de comunicación propios de la familia empresaria, y tener una actitud activa, participativa y positiva (especialmente ante posibles situaciones de conflicto).

 

autor Alberto Oyarzo