Más filantropía, mejor educación

La educación superior es el pasaporte hacia un futuro mejor. Nosotros ayudamos los estudiantes de hoy para que ellos puedan ayudar a los estudiantes de mañana.”, declaró orgullosamente Stelios Haji-Ioannou, el fundador de EasyJet, en un artículo publicado por Campden FB.

Recientemente nombrado Sir por la Casa Real de Inglaterra, con una donación de 2.5 millones de euros, quiso devolver a London Business School lo que la escuela y sus enseñanzas le aportaron en su vida y su carrera profesional.

Stelios Haji-IoannouLa filantropía educativa esta sin duda en alza. La publicación del Chronicle of Philantrophy del año 2012 recogía que 19 de las cincuenta principales fortunas de EEUU hicieron donaciones en el ámbito de educación. Es una lógica consecuencia de los inicios que se remontan hasta el siglo XIX. Desde entonces la filantropía está cada vez más ligada a la educación superior. Algunos ejemplos de ello son la Universidad de Chicago que en mayor parte debe su existencia a la fortuna de John Davison Rockfeller, la Universidad de Hong Kong a la aportación del empresario indio Hormusjee Naorojee Mody y Carnegie Mellon University a la donación de Andrew Carnegie.

Sin embargo, tanto en EEUU como en Europa se puede observar la tendencia de que las donaciones favorezcan las principales universidades, en mayor caso privadas. En EEUU el 85% de las donaciones van dirigidas al Top 25% de las universidades y en Europa según Dr. Barbara Gouwenberg sucede algo parecido: “las universidades que tienen conexiones preexistentes con los donantes y filántropos están mejor posicionadas para recibir fondos. En la mayoría de los casos se trata de las prestigiosas universidades de “élite”. Se podría decir que la riqueza y el éxito llevan a más riqueza y éxito en el ciclo continuo de la ventaja acumulada””.

En España la filantropía está presente aunque a un nivel mucho menos pronunciado que en el resto de las economías occidentales. Uno de los principales propulsores de las iniciativas filantrópicas en nuestro país es Diego Hidalgo quien entre los motivos de falta de una mayor implicación nombra la “peligrosa dependencia del estado”. También la educación familiar juega un papel muy importante.

En su opinión la falta de acción filantrópica nace de la educación familiar. “Es cierto que mis padres tenían una historia especial, pero ellos me inculcaron como deber el hecho de reintegrar los privilegios que se tienen y que, por alguna razón, es algo que no se da aquí. Se estila más la caridad y es verdad que contamos con organizaciones, tipo Cáritas, magníficas y muy valoradas, pero también lo es que desde que soy niño veo cómo la gente da la monedita al mendigo y así satisfacen sus conciencias, aun cuando tengan muchísimos recursos”. 

Hoy en día en el ámbito de la educación superior orientada a la empresa familiar cabe destacar la labor del Banco Santander que apoya a la Red de Cátedras de la Empresa Familiar ligadas al Instituto de la Empresa Familiar. Pero, desde la perspectiva histórica, sobre todo cabe destacar la iniciativa del empresario Rafael Pich Aguilera (ligado a la familia Roca, de Corporación Roca) de crear, con una importante dotación privada, la que sería primera Cátedra europea de empresa familiar, en el IESE, según recuerda Dra. Paloma Fernández en “La `mano visible ́ de la empresa familiar catalana: directivos, consultores, abogados y head hunters”.

La educación superior es sin duda el pasaporte hacia un futuro mejor y nuestros empresarios tienen una gran responsabilidad para conseguirlo.

Artículo elaborado por Laempresafamiliar.com usando las siguientes fuentes:

Campden FB

“La `mano visible ́ de la empresa familiar catalana: directivos, consultores, abogados y head hunters”.