Grifols: Una sucesión ordenada y preparada

Entregar la empresa en las mejores condiciones de las que tenía cuando fue entregada por la generación anterior, es la clave que hay detrás de las grandes sagas empresariales. Grifols es una de ellas.

“Ha llegado el momento de ceder la responsabilidad ejecutiva de Grifols a una nueva generación muy bien preparada y capaz de dirigir la compañía hasta niveles tan altos como los logrados desde 1987 hasta hoy”, confesó Victor Grifols el actual presidente de la compañía, quien en el año mencionado sucedió a su padre como el máximo responsable.

Victor Grifols se incorporó a la empresa en 1973, en 1979 asumió la dirección comercial y en 1987 se convirtió en primer ejecutivo de la compañía. Desde entonces Grifols ha pasado de ser un fabricante de hemoderivados centrado en el mercado español a una empresa global con una facturación de 3.355,4 millones de euros. A pesar de varios procesos de ampliación del capital la familia Grifols sigue controlando algo más de un 25% del capital de la empresa.

"Estoy tranquilo porque he depositado mi confianza en los mejores candidatos. Ambos conocen la compañía tanto o mejor que yo, y su juventud y preparación profesional son un valor añadido para afrontar los retos futuros de Grifols. Pero no me retiro totalmente de la empresa. Desde mis funciones como presidente no ejecutivo del consejo de administración seguirán contando con todo mi apoyo, conocimiento y experiencia", ha subrayado el presidente saliente.

La sucesión en Grifols es todo un ejemplo de un proceso ordenado y planificado. Dicho plan propuesto por Víctor Grifols Roura, actual presidente y consejero delegado de la compañía, contempla el traspaso de sus responsabilidades ejecutivas a Raimon Grifols Roura (hermano) y Víctor Grifols Deu (hijo), en calidad de consejeros delegados solidarios, a partir del 1 de enero de 2017, así como su permanencia como presidente no ejecutivo del consejo de administración.

El plan fue aprobado por unanimidad por el consejo de administración de Grifols y en él, según ha informado este lunes la compañía, se reitera el compromiso de la familia fundadora con la compañía,

El plan de sucesión, que establece el año 2016 como periodo de transición para que el relevo se produzca de forma ordenada y planificada, ha sido previamente valorado por la Comisión de Nombramientos y Retribuciones de Grifols. El actual presidente permanecerá en su puesto todo el próximo año 2016 y prevé hacer efectiva su sucesión al cumplir los 67 años, la misma edad con la que él sucedió a su padre.

Grifols Roura (el hermano) y Grifols Deu (el hijo) tienen perfiles complementarios y comparten la misma estrategia y dedicación en la compañía que sus predecesores. Sin embargo, el paso clave será el nombramiento de Víctor Grifols Deu como consejero ejecutivo en la próxima junta general ordinaria de accionistas prevista para 2016. Víctor Grifols Deu llevaba tiempo fogueándose en filiales del grupo. Por ejemplo, era consejero desde 2012 en la firma Araclon Biotech, un biotecnológica comprada por Grifols y que trabaja en el diagnóstico temprano de alzhéimer, una de las mayores apuestas de futuro del grupo. También había participado de manera activa en las negociaciones con la banca para financiar la última gran compra del grupo, la unidad de diagnóstico transfusional de Novartis por 1.675 millones.

En este sentido, para el futuro el delfín cuenta con el máximo apoyo de su padre quien está convencido que los sucesores podrán “enfocar los retos del futuro con mayor objetividad de la que yo pudiera aplicar”, afirmó Victor Grifols.