Lladró: Volver a la maestría a través de la unión familiar

La familia empresaria Lladró inicia una nueva etapa, en la cual la sintonía familiar ocupa el lugar central. Tras una década de desavenencias entre los tres hermanos fundadores, empieza un nuevo periodo que busca volver a la senda de éxito, la cual la empresa seguía marcando desde su fundación hasta el inicio del nuevo siglo.

Para lograrlo la familia entiende bien la importancia de recomponer la unidad familiar y volver a transmitir la imagen de compromiso representada por los tres hermanos que a principio de los años ’50 empezaron a crear sus propias figuras. Concretamente, fue en 1953 cuando empezaron a cocerlas en un horno moruno en su casa, al salir de las fábricas de azulejos en que trabajaban.

Fue una historia de éxito empresarial continuo que llevó el apellido familiar a estar presente en muchísimos hogares, repartidos por más de 120 países donde Lladró exportaba sus productos. Pero el inicio del nuevo milenio supuso una serie de cambios que durante una década llevaron a la empresa a intentar dar con la solución para salir de pérdidas que desde el año 2002 sigue registrando de forma continua. El resultado fue que a la constante caída de negocio se han sumado las ERE continuas que dejaron a la plantilla en casi la mitad de la que la compañía tenía al principio de la crisis.

Sin duda la crisis económica global, acompañada de cambios en los hábitos de los consumidores, representa una buena parte de los motivos que generaron esta situación. Pero, su impacto en la empresa seguramente hubiera sido mejor gestionado si a las pérdidas económicas y las dificultades de adaptarse a un mercado cambiante, no su hubieran sumado también los conflictos familiares.

Los conflictos de poder y las desavenencias acumuladas entre los tres hermanos fundadores se han hecho públicas en diversas entrevistas y libros de memorias e incluso los juzgados dirimieron en una ocasión uno de los conflictos entre familia y empresa. La rama de Juan Lladró es propietaria del 70% de la sociedad matriz Sodigei desde 2007. El 30% restante está repartido entre las familias de José y Vicente Lladró que hasta ahora no tenían representación en el consejo de administración.

Pero los Lladró han decidido cambiar el rumbo. El pasado mes de septiembre, con el objetivo de superar esta etapa, Sodigei plasmó el inicio de la nueva sintonía familiar en la ampliación del consejo de administración de tres a cinco miembros, todos hijos de los fundadores, incorporando a un nuevo consejero por cada rama familiar no representada. Para poner en marcha esta nueva fase y profesionalizar la gestión, Sodigei nombró director general a Juan Vicente Sanchis, quien anteriormente ocupó otros puestos de responsabilidad económica en la empresa.

El directivo externo es consciente de la dificultad que afronta pero también del legado que la marca Lladró ha acumulado en más del medio siglo fabricando porcelana de calidad. Por ello Sanchís, en un artículo de El País, asegura que el futuro de la empresa pasa por seguir “reorientando el producto hacia el nuevo clásico” y diversificando el catálogo aprovechando el conocimiento de la porcelana: “Me gustaría que en los próximos años seamos capaces de hacer un mundo en porcelana. De volver a una situación de rentabilidad demostrando que la maestría de la casa, tanto en figuras como en el resto de productos, nos da la legitimidad para que se nos reconozca como la mejor marca de porcelana del mundo”.