
Ha hecho de MRW una de las principales empresas de transporte urgente y un ejemplo a seguir por su amplia acción social. Esta sabia combinación de gestión y responsabilidad social ha sido reconocida con 111 premios.

Francisco Martín Frías compró la empresa en quiebra y con casi cuarenta millones de pesetas en deudas en 1979 con dos socios más. Desde entonces, este hombre hecho a sí mismo ha convertido a MRW (www.mrw.es) en una de las primeras compañías de transporte urgente en España, que da empleo a más de 7.000 personas gracias a un sistema de franquicias, factura 390 millones y es una pieza clave del sector logístico. Hace tres años le ofrecieron 300 millones de euros por MRW pero rechazó la oferta.
Martín Frías nació en Coca (Segovia) en 1941 y llegó a Barcelona con 6 años. A los 11 tuvo que dejar de estudiar y ponerse a trabajar en el colmado de la familia y cuando cumplió los 18 se compró una excavadora. Esta fue su actividad hasta los 37 años, cuando compró con dos amigos Mensajeros Radio, ahora MRW, de la que es director general desde 1979.
Así pues, nunca pudo estudiar. «He aprendido en la universidad de la vida, donde además de ser gratis cobraba por aprender.» Sin embargo, admite que es su punto negro porque la formación es imprescindible. De hecho, ha sido firme para que sus hijos, Esther y Paco, que trabajan por voluntad propia en MRW, estudiaran una carrera universitaria y dominaran inglés e informática.
¿Cuál ha sido la clave de su éxito? Él lo resume en una simple frase: «Ayuda a los demás y te ayudarás a ti mismo». Todo el espíritu de su gestión se basa en la acción social en el más amplio sentido de la palabra, a la que dedica más del 1% de su facturación. Su logística está a disposición de la ayuda humanitaria. Traslada gratis perros-guía, un envío de 25 kilos a familias numerosas, a estudiantes menores, ancianos en residencias o discapacitados. A las ONG les descuenta el 68%.
¿Por qué lo hace? «Por ética. Las empresas, como los individuos, estamos obligados a hacer algo por los demás. Pero esto no hay que interpretarlo como un gasto, sino como una inversión, ya que, al final, redunda en la buena imagen de la empresa y permite hacer equipo.» MRW ha sido galardonada en 111 ocasiones. Ha sido la primera en obtener el sello solidario y es una de las tres empresas con el ISO 8000 de responsabilidad social.
Fuente : De la redacción